LOS INTERESES GEOPOLÍTICOS DE EE.UU.

Ý

ALCA significa Área de Libre Comercio de las Américas, es un proyecto que surgió por iniciativa de los Estados Unidos de América (EE.UU.) en diciembre de 1994 y que pretende aglutinar a 34 Estados nacionales de América en esta área a partir de enero del año 2005.

ÝLos EE.UU. han venido trabajando este proyecto como un tratado comercial que a mediano y largo plazo beneficiaría a todos los países firmantes del mismo, pero no, porque el ALCA es un proyecto que pretende afectar la vida de millones y millones de latinoamericanos, al poner su destino al servicio de los intereses trasnacionales de este país. El destino de los pueblos latinoamericanos quiere ser dirigido por los EE.UU. ya desde 1823, año en que se estableció la Doctrina Monroe y cuyo discurso englobó la idea de ìAmérica para los americanosî

ÝEn aquél entonces los EE.UU. buscaban con su doctrina frenar todo intento de Europa por regresar a América a reconquistar estas tierras. Ahora mediante el ALCA, los EE.UU. idean la posibilidad de acotar su área de influencia: América, frente a la consolidación de la Unión Europea y China-Japón en el este y sureste asiático, vamos los EE.UU. quieren más Monroe (Monroe Plus) para inaugurar el siglo XXI y asegurar la libre circulación de materias primas, productos, servicios y capital por las ìAméricasî a favor de sus empresas trasnacionales, algunas de las cuales han quedado en la lista de las 10 ìpeoresî trasnacionales durante el año de 2002, entre otras cosas, por fomentar la violencia (los tractores de Caterpillar son utilizados por el ejército israelí para derruir viviendas de palestinos), emplear mercenarios (como la empresa de ìserviciosî Dyncorp que está utilizando mercenarios para proteger al gobierno afgano de Karzai, títere de los EE.UU. y que ya recluta hombres para proteger la ìdemocraciaî en Irak) y otras más en la lista por violar los derechos humanos de poblaciones enteras.

ÝMediante el ALCA, los EE.UU. no sólo pretenden controlar espacialmente las tierras de América, sino que también intentan abortar todo intento integracionista de los pueblos de América al sur del Río Bravo. Históricamente la idea de integración de los pueblos de América Latina siempre ha estado presente, por ejemplo, desde el sueño bolivariano de 1826, año en que Simón Bolívar hacía un llamado a la unidad e integración de los pueblos latinoamericanos, hasta hoy en día, con proyectos en vigor como el MERCOSUR. El MERCOSUR estorba para el ALCA y en sí para los intereses de los EE.UU., de ahí la obsesión de este país por hacer tronar ese proyecto latinoamericano, la última ocurrencia al respecto fue estrangular la economía argentina desde diciembre del 2001.

ÝEn los hechos el ALCA será una clonación a escala mayor del TLCAN, del Plan Colombia, del Plan Puebla-Panamá, Iniciativa de Integración de la Región Andina y de bases militares, es decir,Ý un Frankestein (esto es, sin control alguno) gigantón exclusivamente al servicio del mercado y de los intereses de las compañías trasnacionales de EE.UU., sin que los gobiernos de los países latinoamericanos puedan hacer algo por defender su soberanía nacional y decidir que proyectos son viables a favor del desarrollo nacional.

ÝUn ejemplo de lo anterior: la empresa Metalclad pretendía abrir un basurero de sustancias tóxicas en el municipio de Guadalcázar, SLP, pero al no presentar un estudio de impacto ambiental, el gobierno local y la población se opusieron a tal proyecto, ante esto, la empresa Metalclad demandó al gobierno mexicano con un pago como compensación por no haber realizado su proyecto de basurero, la demanda la llevó hasta el seno del TLCAN en el año de 1997, tres años después el Tribunal de controversias de dicho organismo falló a favor de la empresa por lo que el gobierno mexicano tuvo que pagar más 16 millones de dólaresÝ a Metalclad; duele preguntarlo desde México, pero acaso ¿este tipo de experiencias son las que queremos para el resto de los pueblos hermanos de América Latina a través del ALCA?

ÝMás todavía, los EE.UU. conjuntamente con el gobierno Colombiano en turno, ha gastado millones de dólares ódizque para promover el desarrollo económico, fomentar la democracia, frenar el narcotráfico y la guerrillaó todo esto encarnado en el Plan Colombia, pero no, más bien los estadounidenses buscan controlar militarmente a ese país, rico en biodiversidad biológica, para posteriormente seguir con el resto de los países de Sudamérica y de otras partes del Continente Americano. El aumento de las bases militares en la región así lo atestiguan: Tres Esquinas y Leticia (Colombia), Manta (Ecuador), Iquitos (Perú), Soto de Cano (Honduras), entre otras, que buscan cercar a los pueblos latinoamericanos.

ÝOtro motivo para decir NO al ALCA, EL proyecto que se pretende impulsar como tratado en vigor dentro de dos años, está siendo negociado secretamente por los gobiernos lacayos de los países que lo integrarían. Pocos saben por ejemplo, que el ìGrupo de Negociación sobre Agriculturaî del ALCA ha calendarizado una serie de reuniones para llegar a ìacuerdosî (léase imposición de EE.UU. a los países de la región) sobre el tema en cuestión entre los meses de febrero a septiembre de este año; hasta ahora en una evaluación preliminar sobre el tema de la agricultura, EE.UU. se opone a eliminar los subsidios que le da a sus agricultores como una forma de competir con mayores ventajas dentro de las economías latinoamericanas empobrecidas desde el sector agrícola. No queremos un proyecto de esta naturaleza cuando a los ciudadanos se les niega el derecho a la información.

ÝTambién se pretenden negar derechos laborales al profundizar en el ìdumping socialî, es decir, de cara a la obtención de más competitividad internacional, el proyecto de empresas maquiladoras de los estadounidenses intentan seguir ampliando las jornadas laborales de más de doce horas, el no derecho a huelga ni al litigio, despido injustificado y salarios de miseria. Por lo anterior es necesario que la clase trabajadora se organice para eliminar el proyecto trasnacional estadounidense llamado ALCA. Sólo la Unidad de los pueblos latinoamericanos evitará la aplicación del ALCA y sus repercusiones sobre nuestro territorio.

Ý

ÝPor: Luis Darío S. Marín

------------------------------------------------------------------------